Carro (Carro vacío)

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dynabook1

 

Si te digo que pienses en la tablet más antigua que recuerdes, posiblemente te remontes al primer iPad, que vio la luz en 2010 (y que, por cierto, cumplía siete años la semana pasada). O, si seguías el mundo de la tecnología desde antes del cambio de siglo, quizá te resulte familiar la Microsoft Tablet PC de HP Compaq que se anunció en el año 2001. En realidad, hubo alguien que ya intentó crear una y fue bastante antes, en 1968, antes incluso de que se acuñara el término "tablet".

Por aquella época, Alan Kay era un joven trabajador del Xerox Palo Alto Research Center que llevaba tiempo dándole vueltas al concepto de ordenador personal (en contraste con el uso militar, empresarial y profesional que reinaban entre los fabricantes de la época). Después de hablar con otros compañeros que estaban comenzando su investigación sobre cómo el lenguaje de programación Logo podría ayudar a los niños más jóvenes a avanzar en matemáticas, a Kay se le ocurrió una idea:

 

"Este encuentro finalmente me hizo ver cuál iba a ser el destino real de la computación personal. No un "vehículo" dinámico personal, como las metáforas de Englebart decían de forma opuesta a las "vías de ferrocarril" de IBM, sino algo mucho más profundo: un "medio" personal dinámico. Con un vehículo, uno podía esperar hasta el instituto para tomar "clases de conducción". Pero si era un medio, éste se tenía que extender hasta el mundo de la infancia".

 

En 1968, Kay creó el concepto de Dynabook, que pasaría varios años perfilando. En el libro "Tracing the Dynabook : a study of technocultural transformations" lo definen así:

 

 

"Kay lo llamó el Dynabook, y el nombre sugiere lo que iba a ser: un libro dinámico. Eso es, un medio como un libro, pero uno que era interactivo y estaba controlado por el lector. Proporcionaría los andamios cognitivos de la misma forma en la que los libros y los medios impresos habían hecho en los últimos siglos pero, como el trabajo de Papert's con niños y Logo había comenzado a demostrar, cogería las ventajas del nuevo medio de computación y proporcionaría los medios para nuevos tipos de exploración y expresión"

"Un ordenador personal para niños de todas las edades"

 

dynabook2

 

Con la idea sobre su función clara, Kay empezó entonces a darle forma en prototipos de cartón (como puede verse en la imagen que encabeza el artículo). En 1972, el investigador presentaba su paper "Un ordenador personal para niños de todas las edades" en el que ofrecía más detalles no sólo sobre su motivación y su visión de la computación personal de la época, sino sobre el propio dispositivo que tenía en mente.

Su idea era conseguir una especie de ordenador personal con forma de tablet orientada a la educación. Ésta tendría un grosor reducido, una pantalla táctil de cristal líquido y un teclado. Como una libreta de toda la vida en tamaño, con una interfaz gráfica (toda una revolución para la época) que permitiera la reproducción de gráficos, música y texto, y con almacenamiento interno para 500 páginas. El teclado no sería la única forma de introducir información: también se podría vía voz. En la imagen que dibujó Kay también se aprecia la palabra "stylus", aunque en su paper no llegó a pronunciarse al respecto.

 

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La idea de Kay es que el Dynabook que se pudiera conectar a otros sistemas para "copiar" a él información (entre ellos, a la ARPA Network) e incluso vaticinaba la existencia de "máquinas de vending" de contenidos, a los que no se podría acceder hasta haber pagado. "Los libros se podrán instalar en lugar de ser comprados o de ser prestados", aseguraba. Sobre la "propiedad" digital, Kay decía lo siguiente:

 

 

"La habilidad de hacer copias fácilmente y de poseer la información uno mismo probablemente no debilitará los mercados existentes, como ha ocurrido con la xerografía, que ha reforzado la edición; y tal y cómo las cintas no han perjudicado a la industria musical sino que han proporcionado una forma de organizar la música propia de cada uno. La mayoría de la gente no está interesado en ser una fuente o un contrabandista, sino que más bien gusta de intercambiar y jugar con lo que ellos poseen"

 

Según los cálculos de Kay, los componentes para fabricarlo podrían costar 294 dólares, con lo que no era descabellado poder sacarlo a la venta por 500 dólares, algo caro para la época. "La cantidad media anual que se gasta por niño en educación es sólo de 850 dólares", decía, y por ello incluso proponía un modelo distinto de financiación: "quizá el dispositivo se deba regalar como si fuera una libreta, y sólo vender el contenido (cassettes, archivos, etc.). Esto sería bastante similar a la forma a la que los paquetes de TV o la música es ahora distribuida".

"¡Hagámoslo!", decía para terminar en su paper.

 

Por desgracia para Kay, el Dynabook nunca se materializó

Pese al entusiasmo de Kay, el Dynabook como tal no se llegó a fabricar nunca por falta de apoyo en Xerox y por las propias limitaciones tecnológicas de la época . ¿Recordáis cómo eran los ordenadores entonces? Pues imaginaos cómo sería construir una tablet.

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Dos ingenieros de Xerox PARC, Chuck Thacker y Butler Lampson, pidieron permiso para intentar replicar una máquina similar por su cuenta, y así vio la luz Alto, al que también se le conoció como "Dynabook interino". No era una tablet, ni mucho menos, pero mantenía algunas las ideas que Kay había planteado en su publicación. El Xerox Alto fue uno de los primeros ordenadores personales de la historia y Steve Jobs y los ingenieros de Apple se inspiraron en algunas de sus novedades y conceptos, como el uso de una interfaz gráfica, para sus propios ordenadores.

Kay no sólo es recordado por el Dynabook en sí, sino por la visión educativa que le dio al proyecto, por su peculiar visión del paradigma de la computación personal y por cómo llegó a anticipar algunas de las problemáticas (e incluso tecnologías) que llegarían después.

No sólo eso: en 2001, Microsoft presentaba su Microsoft Tablet PC, un proyecto que Chuck Thacker y Butler Lampson habían liderado. Sí, los mismos que en su día intentaron llevar a la práctica el Dynabook original. "El Tablet PC de Microsoft es el primer ordenador parecido a Dynabook que es lo suficientemente bueno como para criticarlo", decía Kay tras su presentación. El Tablet PC fue un fracaso, sí, pero aunque eso ya es historia para otro día, abrió el camino a las tablets modernas.

 

By Xataka

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mipad2

 

 

Mi Pad 2 es una tablet que nos gustó, especialmente destacable por diseño y precio, como es habitual en Xiaomi. A pesar de que es un tipo de producto con un ciclo de vida largo, se estaba haciendo de rogar una actualización, pero parece que se acaba la espera: Mi Pad 3 está a punto de ser una realidad.

Podemos compartir una filtración en la que nos enteramos de muchas cosas interesantes, la primera tiene que ver con el tamaño, que crece de forma importante: de las 7,9 pulgadas pasaríamos a las 9,7 pulgadas - 2.048x1.536 píxeles -. O lo que es lo mismo, nos vamos al tamaño iPad.

La fuente de la noticia asegura que la van a presentar el 30 de diciembre - en y para China -, así que está aquí ya. Que haya pasado un año desde el último modelo también implica que haya nuevas especificaciones internas, capitaneadas por Intel, el corazón ideal para su sistema operativo, Windows 10.

 

El cerebro concreto de esta tablet será un Intel Core m3-7Y30. Vamos con otros datos técnicos filtrados, muy llamativos, como la presencia de 8GB de RAM, que es cuatro veces más que el modelo del año pasado. También podemos destacar las opciones de almacenamiento, con 128 y 256GB.

Terminamos el repaso contando que la batería es de 8.290 mAh y se carga a través de un puerto USB-C (ya lo tenía la Mi Pad 2). Lo bueno es que han conseguido meterla en un grosor de únicamente 6,1 milímetros, y un peso de 380 gramos, en ambos parámetros le gana al iPad. Las cámaras son de 16 y 8 megapíxeles.

¿Habrá versión Android? Suponemos que sí, pero los datos que se han filtrado solo nos hablan del modelo con el sistema de Microsoft, que ahora tiene un lugar más capaz para desarrollarse, tanto por potencia como por tamaño de pantalla. Como podéis comprobar en las imágenes, no van a faltar accesorios que la conviertan en un 2 en 1.

 

Por hablar se habla hasta de precios, colocando una etiqueta con 273 euros - al cambio - para el modelo de 128GB, y subiendo a 314 euros por el modelo con el doble de capacidad. El teclado saldrá por unos 13 euros. ¿Nos lo creemos? Sí es así van a venderse bastante bien en las típicas tiendas de importación.

Como toda filtración, tenemos que cogerla con pinzas, pero lo que nos cuentan suena muy bien.

 

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Publicado por en en Tablets

Lenovo presentó en IFA su Yoga Book, uno de los dispositivos más interesantes del año. Con una idea que no es nueva, la propia Lenovo ya cuenta con tablet 2 en 1 o convertibles -según queráis llamarlo-, pero sí muy bien ejecutada y con algunos elementos muy característicos que llaman la atención.

¿Qué ofrece? ¿Cómo es la experiencia de uso en el día a día? ¿Es un producto con futuro o por el contrario tiene los días contados? Es pero que después de leer este análisis todas estas cuestiones queden resueltas. Como adelante os diré que personalmente le veo mucho potencial.

Por cierto, el Yoga Book cuenta con dos versiones: una con Windows 10 y otra con Android. Nuestra unidad de pruebas llega con Android pero de igual modo nos sirve para hacernos una idea de todo lo que puede ofrecer en ambas opciones.

Yoga Book comparte el mismo hardware tanto en su versión Windows 10 Pro como Android 6.0.1. Una hoja técnica interesante de cara al tipo de dispositivo que es y los usos a los que apunta.

En un dispositivo tan delgado y cuyo fin en poder llevarlo allá donde vayamos la elección de un procesador Intel Atom parece buena idea. En primer lugar porque permite instalar Windows 10, sistema que da mucho juego y más opciones a nivel productividad por el tipo de apps que permite -aunque algunas requieran más potencia de la que ofrece el Yoga Book-.

Por otro lado, junto con Android como sistema operativo, el Intel Atom es capaz de ofrecer unos consumos más reducidos de cara a una mayor autonomía. Todo ello sin olvidar que también tendremos menos necesidad de contar con un sistema de refrigeración más capaz.

De este modo, con dicho procesador, 4GB de RAM y 64GB de almacenamiento que se pueden ampliar vía microSD, el Yoga Book se presenta como un equipo interesante a nivel de especificaciones. Donde tampoco falta conectividad wifi, bluetooth y LTE gracias a su ranura SIM integrada.

Con un cuerpo fabricado en aleación de magnesio y aluminio, el diseño de Yoga Book resulta elegante, ligero, compacto y de gran calidad. Cuando lo sujetas en manos aprecias el buen trabajo realizado a pesar de haber algunos puntos en los que podría mejorar. Aún así, con un grosor de sólo 9,6mm cuando está plegado, es un dispositivo que llama la atención por méritos propios gracias a dos elementos claves: la bisagra y la superficie plana táctil.

Haciendo uso de un sistema de bisagra que ya conocíamos por productos anteriores, como el Lenovo Yoga 900, podremos colocar la pantalla del Yoga Book en la posición exacta que queramos y también en diferentes posiciones. Las cuales son reconocidas y marcadas en pantalla a través de un icono: portátil, tablet, modo caseta y libro. Cada una de estas posiciones tiene su utilidad real en el día a día.

Junto a la bisagra el otro elemento que llama nuestra atención es la superficie plana táctil. Y lo hace por dos motivos, el primero porque sirve como tableta digitalizadora para el lápiz que incluye. Llegando a reconocer hasta 2048 niveles de presión. En segundo lugar, porque esa misma superficie es la que luego se transforma en el Halo Keyboard del que hablaremos con detalle luego.

Para finalizar, en los laterales apreciamos la salidas de los dos altavoces estéreos con tecnología Dolby, conector Micro USB para la carga y sincronización de datos, una salida mini HDMI, ranura para SIM y micro SD así como dos botones (encendido y control de volumen) más la salida de auriculares de 3,5mm.

Por supuesto no es un producto perfecto, más allá de la posibilidad de haber optado por dos conectores USB C en lugar del microUSB y micro HDMI, lo que más acuso es que no haya una pequeña muesca en los bordes para facilitar su apertura. Vale, puede parecer una crítica menor pero me resultó incómodo de abrir en muchas ocasiones por ese pequeño detalle.

Por lo demás, lo cierto es que tanto en construcción como resto de apartados el Yoga Book se sitúa a un gran nivel. No sorprende pues Lenovo ya venía dando muestras de su potencial pero sí agrada. Pues este inusual diseño hacen que se convierta en una propuesta diferente, atractiva y especial. Tal vez para un nicho muy concreto ahora mismo pero con potencial de futuro.

La superficie plana táctil que incorpora la Yoga Book es, sin duda alguna, el principal atractivo y razón de ser de este producto. Y lo es por dos motivos, según decidamos se podrá usar como teclado o como tableta digitalizadora.

Si nos fijamos bien, en dicha superficie están los dibujos de cada una de las teclas que conforman el teclado Halo. Una vez se activa ese se ilumina para que podamos trabajar con claridad y, sobre todo, acertar en las pulsaciones. Y listo, no hay ningún tipo de relieve ni nada que de más información de la ubicación de cada tecla. Se podría decir que es idéntico a usar uno en pantallas capacitadas pero hay pequeñas diferencias.

La principal, además del tacto de la propia superficie, es que a otros teclados, el teclado Halo ofrece una respuesta háptica que ayuda a sentir cada pulsación. Este detalle facilita mucho la escritura, algo que junto al software optimizado ayuda a corregir posibles errores se agradece.

A pesar de ello, adaptarse y ser eficiente a la hora de escribir durante largos periodos o textos extensos no es sencillo. La curva de aprendizaje es grande pero a medida que se practica se mejora tanto en comodidad como velocidad.

Como detalle, esta superficie plana también ofrece en esta versión Android una superficie que funciona a modo de trackpad. En la de Windows el dibujo cambia para ofrecer los botones de click izquierdo y derecho. Con este trackpad podremos desplazar por pantalla un puntero con el que seleccionar elementos y usar el equipo como si de un portátil se tratase. Es cierto que Android, y en particular esta versión, no es lo más cómodo pero en el modo portátil puede ayudar bastante para evitar estar tocando la pantalla.

Por otro lado, cuando hacemos uso del lápiz digital Real Pen la superficie plana cambia y se comporta como si de tableta digitalizadora Wacom se tratase. Así, gracias a la aplicación que incorpora Lenovo -aunque ellos dicen que se podrían usar otras- podremos tomar notas o realizar dibujos con muy buena precisión y hasta 2048 niveles de presión.

En mis pruebas lo cierto es que el reconocimiento ha sido bueno. Tanto en la escritura como en el dibujo los trazos se recogen de forma precisa. El problema es que por mucho que podamos afinar tampoco es una herramienta pensada para usuarios exigentes, como por ejemplo, dibujantes u otros artistas. Aún así, ir tomando notas o esbozando ideas resulta muy práctico.

Junto a la posibilidad de usar la superficie como tableta digitalizadora también está la tecnología AnyPen. Una vez activada en los ajustes podremos usar el stylus para dibujar directamente sobre la pantalla. Una función que está bien para dar soporte a aplicaciones como Autodesk SketchBook. La única pega es que, a pesar de ser preciso el trazo, hay cierto lag entre que deslizamos el lápiz y aparece la línea en pantalla. Aún así es un añadido interesante.

Y si todo esto no fuese suficiente, también podremos intercambiar su punta y colocar una de bolígrafo tradicional. Con ella, junto al uso de cualquier hoja fina de papel -ellos recomiendan usar su libreta, la cual se queda fija gracias a un sistema de imanes- tomar notas que se transferirán en tiempo real a la aplicación de Lenovo o de golpe tras finalizar y pulsar el botón de volumen.

Hablando de superficies tenemos la pantalla. Con un panel de 10,1 pulgadas y tecnología IPS la calidad de la misma está a un gran nivel. Gracia a su resolución de 1920 x 1200 píxeles obtenemos imágenes nítidas y con una buena representación de color, contraste, brillo, profundidad de negros y ángulos de visión.

Tanto en temas de visualización como a la hora de responder a nuestros gestos táctiles la pantalla ofrece todo lo que esperamos. Tal vez podamos encontrar pantallas con más resolución y también con mejor representación de color, etc. pero en el cómputo global la elección de Lenovo es acertada.

A la hora de consumir contenido nos encontramos con un panel donde el texto que se visualiza al leer una web, un libro en formato digital o visualizar contenido multimedia como fotos o vídeos se visualiza con la suficiente nitidez para no apreciar el tamaño del pixel.

Cuando creamos contenido igual, con un escritorio de 1900x1200 píxeles hay espacio suficiente para trabajar cómodamente en aplicaciones de edición de textos, presentaciones o editores de imágenes. De todos modos, sí es cierto que la interfaz de Android en ocasiones ocupa demasiado espacio que podría ser aprovechado.

Ya uses el Yoga Book en modo tablet como portátil la experiencia con su panel es notable. Tal vez en exteriores sea cuando sufra un poco más pero tampoco es algo negativo. Ocurre con la gran mayoría de dispositivos así que nada nuevo.

Con Android 6.0.1 y un procesador Intel Atom, además del resto de características, el Yoga Book ofrece potencia de sobra para quién simplemente quiere algo más que un tablet. Y es que puede llegar a suplir perfectamente a dispositivos como los Chromebooks o portátiles más económicos. Sólo hay que ver su rendimiento en test sintéticos

Análisis en vídeo y características

CARACTERÍSTICAS YOGA BOOK
Procesador Intel Atom X5-z8850 a 2,4Ghz
RAM 4GB LPDDR3
Almacenamiento 64GB ampliables vía microSD (admite hasta 128GB)
Pantalla 10,1”
Resolución 1920x1200 (225 ppi)
Profundidad de color 16,7 millones
Gama de colores y brillo 70% y 400 Nits
Tecnología táctil Tecnología táctil capacitada AnyPen en pantalla, Tecnología táctil capacitiva y EMR Pen en superficie plana táctil
Cámaras Delantera de 2MP y trasera de 8MP
Conectividad Wifi ac, Bluetooth y LTE (ranura SIM)
Batería 8500 mAh (13 horas teóricas)
Dimensiones 256,6 x 170,8 x 9,6 mm
Peso 690 gr
Sistema operativo Android 6.0.1
Precio 499€ versión Android y 599 versión Windows 10

Fuente Xakata

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samsung

 

La verdad es que yo he perdido la cuenta de las tablets que va lanzando Samsung, no dudo de su calidad en cuanto a pantallas, tampoco me quejo de sus bonitos diseños, pero realmente no me causan un interés especial, como puede ocurrir con los móviles. Creo que esta vez hay razones para dedicarle un espacio a la nueva Galaxy Tab A.

La estábamos esperando, se llevaba un par de semanas hablando de este nuevo modelo de 10,1 pulgadas, lo que no se había anticipado es que iba a contar con un añadido muy interesante: S Pen, el mismo que calza el Galaxy Note 7, con su nuevo software y precisión en el reconocimiento.

Para reconocer a este modelo hay que mirar al “año”, pero se llamará igual que el modelo que recientemente analizamos, Galaxy Tab A (2016). Acaba de ser lanzada en su país natal, Corea del Sur, pero se trata de un producto interesante para el resto de mercados importantes, así que pronto iremos conociendo información sobre precios y disponibilidad. En Corea son unos 400 euros al cambio, donde aparece con Android 6.0 Marshmallow.

Entrando en detalles esenciales en una tablet hay que conocer que la resolución de pantalla es de 1.920x1.200 píxeles, una cifra que no es espectacular para el tamaño y los paneles que construye Samsung. Nos hubiera gustado que hubieran elegido un panel AMOLED, pero nos contentamos con LCD.

samsung2

Si nos vamos a ver el hardware interno, el elegido es un Samsung Exynos 7870 (8 núcleos, 1,6GHz), que está acompañado por 3GB de RAM y 32GB de memoria interna. Se podrá ampliar mediante tarjetas microSD. Tenemos cámaras de 8 y 2 megapíxeles.

Otro aspecto vital es la autonomía, que en el caso del modelo de Samsung se va a las 14 horas de uso según cifras oficiales. Es algo que se consigue con los 7.300mAh de capacidad que tiene, y que puede variar bastante según el uso que le demos: hay versión con conectividad 4G LTE y tarjeta SIM, obviamente será más tragona.

 

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